Trip en Altos del María

Cascada Las Doncellas

¿Como escoges un destino? ¿Que hace que te enamores de un lugar?

El inicio de cada aventura comienza con gran emoción y muchas ganas de pasar de la etapa de ver fotos, a estar en el lugar y vivir la experiencia, pero ¿que hace que termines dando clic en reservar?

Cada viaje es una historia, hoy te quiero contar nuestra historia en Altos del María en Panamá, el cumpleaños de Myke se avecinaba por lo que tenía una tarea, escoger que regalar. A muchas personas les gusta comprar cosas o ir a cenar, en mi caso, yo amo crear experiencias, ir de paseo y recordar las fechas con cientos de fotos en un nuevo destino. Él me dijo: me gustaría ir a la montaña y descansar, así que me puse manos a la obra, quise escoger un sitio que ninguno de los dos conociera, cerca de casa y con varios puntos de interés. Viendo muchos tiktoks y reels encontré el sitio perfecto: Altos del María, una comunidad privada de montaña rodeada de mucha naturaleza, con ríos, cascadas, senderos…

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Al ser un lugar privado el acceso es restringido y la única forma de entrar es con invitación de un residente o en su defecto, reservar en alguna de las casas. Después de un rato viendo fotos, amenidades y precios la reserva estaba lista y las ganas de bañarnos en una cascada al tope.

El día esperado llegó, salimos de La Chorrera, y luego de una pequeña parada técnica por snacks y para almorzar comenzamos el ascenso. Altos del María queda aproximadamente a 1000 msnm; nos tomó cerca de 30 minutos llegar a la entrada de Sora y desde ahí otros 30 minutos de ascenso, y como te puedes imaginar uno bastante empinado, he subido la Cordillera Central de Panamá en múltiples ocasiones, pero esta vez fue una bastante difícil, la carretera esta bien pavimentada, pero en ocasiones pensé que el carro no lo lograría. Al llegar a la garita nos pidieron el número de la casa a la que nos dirigíamos y tuvimos que llenar un papel. Algo que no se me había ocurrido es que el sitio es inmenso, decenas y decenas de calles que llevan a lugares distintos, todo el lugar esta dividido por nombres, por lo que es más sencillo ubicarse, más o menos…

Montaña, Altos del María

Como buenos millenials llevábamos waze activo y mucha fe, nos perdimos en 2 ocasiones, pero de que se encontró el lugar, se encontró. En un punto apagamos el aire y comenzamos a disfrutar del aire de la montaña, hasta que el olor comenzó a cambiar de bosque húmedo a caucho quemado, inmediatamente comenzamos a buscar un lugar para detenernos, y encontramos un pequeño espacio al lado de la carretera y estacionamos, al bajarnos entramos en pánico, los frenos estaban llenos de humo y parecía que el viaje iba a iniciar en tragedia (resulta que a mayor altura, mayor cantidad de oxígeno, mayor problema para frenar). Decidimos apagar el carro y dejar que se enfriara, para nuestra sorpresa habíamos estacionado en la entrada del sendero “El Pianista”, así que decidimos bajar a explorar…

Si pudiera definir ese sendero, diría que es un bosque de cuento de hadas, desde el fluir apacible del río, las pequeñas caídas, las enormes rocas y los árboles que parecían tener 3 veces mi edad me hacían sentir pequeña y a la vez en calma y paz. El lugar es increíble cada rincón llama a quedarse y observar, por curiosidad decidimos seguir el sendero y cada vez era mejor, al final encontramos la famosa cascada de Las Doncellas, y no hay palabras que le hagan justicia a la escena, una caída de agua de más de 5 metros, una poza super profunda, árboles que se pierden en el cielo, un bosque de los que se leen en las historias de los caballeros, por momentos espere ver duendes, hadas o algún trol.

Cascada Yorti

En muchas ocasiones he dicho la frase: “esto no parece Panamá”, al ver sitios de fantasía, pero me he dado cuenta que no es que sean lugares excepcionales, es que no conozco lo suficiente mi país, hay tanto por ver en un terreno tan pequeño, es impresionante la biodiversidad que alberga esta pequeña franja de terreno, desde hace un par de años me he propuesto conocer más, visitar más y no hay momento en el que no me emocione, hay tanto por hacer y valorar, no necesitamos ir a otros países para ver sitios increíbles, es cuestión de apreciar lo que tenemos.

Luego de varias horas descansando en las frías aguas de la poza y de admirar tanta belleza era hora de ir a nuestro hospedaje. Escogimos una habitación con vistas a la montaña, nuestros hosts Bella y Peter nos esperaban con mucha emoción, recorrimos la casa y el terreno; ellos, como muchos, andan persiguiendo la autosuficiencia, nos mostraron sus cabras, como hacen conservas, su huerto casero, una experiencia muy diferente, al ver los cuadros y detalles notamos que ella era rusa y él canadiense, su historia llena de muchos cambios, desde como estudio para ser directora de orquesta, hasta la alegría de recibir a su primera nieta, como estar lejos de su familia les trae nostalgia, pero a la vez el cariño que le tienen a esta patria y como aman su pequeño rincón en este país. En la noche preparamos nuestra cena y Bella nos hizo compañía hablando sobre política y teorías conspirativas, sus extensas preparaciones de conservas y nos hizo animarnos a aprender a preservar la comida. Este contacto con otras culturas y otras vidas siempre es muy enriquecedor, conocer otros puntos de vista, y escuchar cuentos que son dignos de plasmarlos en una novela.

Pasamos la noche entre el sonido de la suave brisa y los ruidos de las cabras, una noche muy placida. Al día siguiente nos esperaba el desayuno, una cocina un poco diferente con nuevos sabores, después de un rico café estábamos listo para ir a explorar de nuevo, decidimos volver a la cascada y nadar por varias horas, comer snacks, hacer planes, hablar de la vida…

En ocasiones creemos que necesitamos de semanas de viaje y muchos destinos para “desconectar” pero en cualquier rincón de este país, solo o en compañía se puede tomar una pausa para reflexionar y apreciar las cosas buenas de la vida.

Luego de ver por última vez la cascada, y con bastante hambre partimos al siguiente punto, el restaurante Buena Pizza, tuvimos suerte y logramos conseguir una mesa junto a la ventana, porque si algo hace a ese lugar algo especial es la vista las montañas y a lo lejos la playa. La pizza fue sencilla pero deliciosa y el postre de galleta con helado fue un manjar.

Aún sin haber partido ya sentíamos la nostalgia de dejar el lugar, disfrutamos de cada curva, cada árbol y cada paisaje, bajamos por la carretera con ganas de volver y terminar de ver el resto de maravillas que Altos del María tiene para ofrecer.

Por último, me gustaría darles una serie de recomendaciones que a nuestro parecer son infaltables en una visita a Altos del María:

  • El vehículo debe estar en optimas condiciones, en especial revisar los frenos. Puedes llegar con sedanes, pero es más recomendado un vehículo 4×4.
  • Si tu auto es automático, utiliza el cambio 1 para subir las pendientes más elevadas y el 2 para bajar, eso ayudara al auto a no depender por completo de los frenos y evita que se quemen como nos pasó a nosotros.
  • Ve preparado para diferentes temperaturas, dependiendo de la estación del año y la hora puede ser muy caluroso o frío, lleva ropa fresca, pero siempre ten a la mano un abrigo.
  • Como buen clima panameño, también hay posibilidad de lluvias, así que lleva tu paraguas o capote.
  • Revisa la zona en la que queda tu hospedaje y traza una ruta, es fácil tomar un camino distinto y al final de la ruta la carretera puede que no tengan conexión, pide direcciones precisas a tu host.
  • Lleva aqua shoes para entrar a las cascadas o ríos, la zona es rocosa y es muy doloroso caminar descalzo.
  • Lleva tus alimentos para picar y comer, en la zona hay poca variedad y no se encuentran cerca, lo más recomendable es llevar todo listo antes de comenzar a subir a Sorá.

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